martes, 14 de febrero de 2017

Felinamente Feliz:

Desde que apareció Mimi en casa todo cambió, todo mi mundo cambió, todos los momentos e instantes cambiaron...a mejor.
Siempre he sentido una debilidad por los gatos, una atracción o, mejor dicho un vínculo hacia ellos.
La personalidad felina siempre me fascinó, quizás tenga un símil a ellos. Territoriales, curiosos, cariñosos, dormilones y, sobretodo, muy independientes. Esto último quizás me defina más a mi persona, por ello que me identifique mucho con este animal.
Hace poco, como arriba mencionaba, conocí a Mimi, esa gata de un año y medio de ojos hipnotizadores y juguetona. Nada más vernos conectamos al instante y desde entonces siempre estamos cerca la una de la otra. Ese vínculo que creamos es un sello para siempre y eso diariamente se afianza aún mas cuando me busca o la busco, cuando nos perseguimos por toda la casa o cuando sabemos cual es el escondite favorito a la espera de encontrarnos. Siempre me habla con su mirada, las palabras no importan, con solo verla ya se si quiere jugar, comer o estar las dos juntas en nuestros ratos favoritos.
Según dicen todos tenemos un alma animal, a cada cual su favorito, personalmente yo estoy felinamente feliz con el mío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario